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Defensoría del Pueblo
DEFENSORA DEL PUEBLO
DRA. ALICIA PIERINI

Asociación de Defensores de la República Argentina

Revista digital

Buenos Aires, crónicas de la ciudad abierta es la publicación digital de la Defensoría del Pueblo, que refleja la tarea desplegada por la institución y sirve para acercarse a quienes se interesan en la promoción de los derechos ciudadanos, en las cuestiones urbanas y en el desarrollo de políticas públicas participativas y democráticas. SUSCRIBIRME

MAYO 2006

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Prever para no lamentar

La situación sanitaria en el sur de la ciudad es calamitosa y así lo hemos comprobado recorriendo Villa Soldati. Durante años no se realizaron obras de infraestructura y las que estaban hechas no se han mantenido. Vimos a miles de personas sobreviviendo entre líquidos cloacales que debieran desagotar en caños maestros y atravesar plantas depuradoras y chicos jugando sobre basura que debiera recolectarse oportunamente y disponerse en lugares adecuados. Observamos ratas y alimañas de todas clases y tuvimos la intolerable presunción de que el agua que beben cotidianamente los pobladores del lugar está contaminada. Advertimos, en definitiva, la impronta de una ciudad desigual, que tiene dos caras, la del glamour y cultura en la zona norte y otros enclaves privilegiados y la otra, al sur, expuesta a inequidades y abandonos. Hemos llamado la atención sobre ello para prevenir y evitar que sólo la tragedia –que siempre acecha a los humildes por imprevisión del Estado- despierte a las autoridades. Por suerte, esta vez han reaccionado rápidamente. Seguramente saben que con éstas y otras muchas obras pendientes no pueden aflojar.

Nos vamos poniendo viejos


Buenos Aires, arrugada
Foto: Photodisc

En la ciudad de Buenos Aires una de cada cinco
personas tiene más de 60 años. El aumento de la
esperanza de vida y la disminución del número de
nacimientos son algunos de los motivos que explican
el envejecimiento de una población que no crece
desde mitad del siglo pasado, y donde, además,
el 61 por ciento de las muertes ocurridas entre
los menores de un año es evitable.

Buenos Aires es una de las ciudades con mayor envejecimiento demográfico del continente americano: los adultos mayores representan el 21,6 por ciento del total de habitantes que, además, se encuentra estancado: de acuerdo al último Censo Nacional, en 2001 había 2.995.805 personas, una cifra que se mantiene estable desde el empadronamiento de 1947, cuando se contabilizaron 2.981.043. Pero a la reina del Plata no sólo le han salido arrugas, también ha dejado de desarrollarse con la intensidad de antaño: los datos oficiales indican que por mujer nacen menos de dos hijos, y la población se halla por debajo del nivel de reemplazo porque cada madre no alcanza a tener una hija que la que suplante como futura progenitora. Según un informe de la Comisión Latinoamericana de Demografía (archivo PDF)(CELADE) de 2005, “al descender las tasas de fecundidad y permanecer constante o mejorar la esperanza de vida, la proporción de personas mayores crece, mientras disminuye la de niños y adolescentes. Este proceso gradual se conoce como envejecimiento poblacional, un fenómeno que ocasiona un aumento en la edad mediana de la población”.

Lautaro Lafleur, profesor de la materia Demografía Social de la carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires, señala que “de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, una población joven es aquella que no supera el 7 % de personas mayores de 65 años, y nuestra ciudad triplica ese porcentaje. Las autoridades están obligadas a tomar nota de este envejecimiento, porque traerá aparejado un incremento en la demanda de servicios sociales de salud para la tercera edad (archivo PDF) que deberá ser tenido en cuenta”.

La Encuesta Anual de Hogares 2004 (archivo PDF), realizada por la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (DGEyC), determinó que hay 84 hombres por cada 100 mujeres. Hasta los 9 años la relación entre sexos se encuentra relativamente nivelada, pero en el resto de los grupos la brecha crece debido principalmente a la mayor longevidad de la población femenina. Esto puede apreciarse con más claridad entre los mayores de 80, donde la importancia de las mujeres duplica a la de los varones. Aunque los grupos de edades extremos (0-14 y 65 y más) presentan pesos similares, cuando se los diferencia por sexo resulta evidente que hay más hombres menores de 15 que de 65 y más, mientras que entre las mujeres ocurre exactamente a la inversa.

Desde el punto de vista geográfico, la zona oeste es la más poblada, ya que allí se concentra el 34 por ciento de los porteños; en el otro extremo se ubica la sur, con el 19 %. Los barrios más viejos, donde habita la más alta proporción de personas mayores de 65 años, son Caballito, Almagro, Boedo, Floresta, Villa Luro, Vélez Sársfield, Flores, Parque Avellaneda, Parque Chacabuco, Liniers, Mataderos, Versalles, Villa Devoto, Villa del Parque, Floresta y Villa Pueyrredón, mientras que la mayor cantidad de niños y jóvenes de hasta 14 años vive en Villa Lugano, Riachuelo, Villa Soldati, Pompeya, Barracas, San Cristóbal, Parque Patricios y La Boca.

Las mejoras en el saneamiento básico y los servicios modernos de atención de la salud permitieron alcanzar hacia fines de la primera parte del siglo XX una sostenida disminución de la mortalidad, gracias a la reducción las enfermedades infecciosas, parasitarias y del aparato respiratorio propias principalmente de la infancia. Mientras que en la Buenos Aires de 1990 la tasa de mortalidad durante el primer año de vida de los niños era de 16 por mil, en el 2004 llegó a 8,5 por mil, la más baja del país. Sin embargo, de cada cien muertes producidas entre menores de un año, 61 fueron provocadas por causas reducibles -no ligadas a problemas congénitos o nacimientos prematuros o consecuencias del parto-, que podrían haberse eludido con políticas sencillas y de bajo costo dirigidas a prevenir, diagnosticar y tratar oportunamente las dolencias durante el embarazo y el parto y en el recién nacido. De acuerdo a otro informe (archivo PDF) producido por la DGEyC, la mayor tasa de mortalidad infantil se registra en los barrios de Villa Lugano, Riachuelo y Villa Soldati, donde mueren 16 de cada mil niños que nacen, 9 de ellos por motivos evitables.

La crisis que terminó con el gobierno de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001 también dejó su marca en la demografía urbana. Pese a que más de un tercio de los habitantes de la ciudad está compuesto por personas que no nacieron en ella, en su mayoría provenientes del conurbano bonaerense y el resto de la provincia de Buenos Aires, el fenómeno de la emigración adquirió una importancia creciente en los últimos años: el 64 por ciento de los traslados captados en la encuesta de hogares se produjo entre 2000 y 2004.

Otro dato que llama la atención es el significativo número de hogares unipersonales: 26 de cada 100 porteños viven solos. Y dentro de la población mayor de 60 años la cantidad de mujeres solitarias o que no están acompañadas por sus parientes duplica a la de los varones. “Las formas de organización familiar han sufrido grandes cambios en las últimas décadas”, asegura Lafleur. “Existe una elevada proporción de hogares en donde sólo está presente uno de los padres, y también crecieron aquellos que no están constituidos alrededor de relaciones consanguíneas”. Asimismo, el sondeo de la DGEyC reveló que las familias que sobresalen por su mayor tamaño medio son las del sur, ya que el 19 por ciento está constituido por cinco o más personas, debido no sólo al alto promedio de hijos (4) que tienen las mujeres que residen allí –quienes en su mayoría no completaron la escuela primaria-, sino también a la destacada presencia de extranjeros provenientes de países limítrofes, que representan un 5 % de la población y comúnmente suelen establecerse en grupos más grandes.

IAN MAYES, OMBUDSMAN DEL LECTOR DE THE GUARDIAN
Buena letra


Mayes junto a Daniel Santoro, presidente de FOPEA

Fue jefe de noticias de la BBC y en 1997 ingresó al diario The Guardian para convertirse en el primer defensor del lector de Gran Bretaña. También preside la Organización Internacional de los Ombudsman de la Prensa (Organization of News Ombudsmen, ONO). Invitado por el Foro de Periodismo Argentino, estuvo en Buenos Aires para hablar sobre ética periodística y responsabilidad de los medios de comunicación.

¿Qué es y cómo funciona la ONO?

Si por definición los medios de comunicación se encargan cotidianamente de develar ante la opinión pública quiénes son los protagonistas de un suceso que es noticia, nuestra labor es indicarles que también deben responsabilizarse por las omisiones y errores que cometen al hacerlo. La falta de precisión que padece buena parte de la prensa le ha valido duros cuestionamientos por parte de la sociedad. Por eso trabajamos como intermediarios entre los periodistas y sus lectores, para que sean más cuidadosos con respecto a lo que les ofrecen. Nuestra función consiste en admitir todas las quejas vinculadas con datos inexactos, parciales o de mal gusto que hayan sido reproducidos por el medio, y proponer la respuesta más adecuada para enmendarlos. La Organización Internacional de los Ombudsman de la Prensa ya tiene un centenar de miembros en todo el mundo, pero el grupo principal más grande funciona en los Estados Unidos. Aunque en ese país la figura del defensor del lector surgió por primera vez en 1967, el concepto fue puesto en práctica originalmente mucho antes por el diario japonés The Asahi Shimbun, que en 1922 encargó a un comité especial la recepción e investigación de las quejas de sus lectores.

¿Por qué un diario o una emisora de radio o TV deben tener un ombudsman?

Los periodistas no atravesamos por un momento de gran popularidad. El ciudadano dispone de tantos y tan diversos medios gráficos y audiovisuales para elegir dónde informarse sobre lo que sucede en el mundo que la veracidad y la exactitud de lo que se publica se han convertido en valores esenciales. Por eso, la experiencia indica que aquellos que incorporaron en su staff un defensor del lector disfrutan de un grado más alto de credibilidad, porque él escucha las quejas y dudas del público y se encarga de publicar en su columna las correcciones que sean necesarias. Este mecanismo funciona mejor cuando brinda alguna garantía de independencia del empleador o dueño del medio.

¿Cómo se beneficia el ciudadano común?

Para que exista una democracia saludable es fundamental que los ciudadanos dispongan de información confiable ya que así podrán ser capaces de tomar decisiones sensibles basándose en datos debidamente acreditados. La tarea del defensor del lector es velar porque esto efectivamente suceda.

¿Cuál es su opinión acerca de la necesidad de contar con un código de ética para la profesión periodística?

Estoy a favor, porque nos permite unirnos y decir: aquí es donde nos encontramos, éstos son los estándares a los que aspiramos y por los que queremos ser juzgados. Somos seres humanos y no siempre alcanzamos lo que queremos, pero eso no significa que no declaremos lo que aspiramos a lograr. Editar un código previamente consensuado implica también que el público conozca cuáles son los lineamientos que determinan nuestra tarea de informar. Pero además, para los periodistas es mucho mejor autorregularse que dejar esa tarea en manos del Gobierno, porque eso nos protege de las eventuales interferencias y restricciones que desde las altas esferas puedan querer imponernos. En ese sentido, el proyecto elaborado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) que actualmente circula es un excelente punto de partida para debatir seriamente el tema, y espero que los periodistas y editores de Argentina lo tengan en cuenta.

¿Y cuál es su posición acerca del derecho a réplica?

Es una pregunta difícil. En The Guardian hay una columna que aparece 4 veces por semana, donde el diario le ofrece un espacio de entre 500 y 600 palabras a aquellas personas que fueron mencionadas en él y que consideran que su caso requiere ser expuesto más en detalle, no simplemente a través de una carta al editor. Nosotros preferimos llamarlo una oportunidad para responder por lo que salió publicado, pero no es algo que pueda invocarse como un derecho.

¿Cuáles fueron las peores faltas por las que debió excusarse en su columna de los lectores de The Guardian?

Sería muy extenso enumerarlas en detalle, pero en general estaban vinculadas a personas que habían sido difamadas o injuriadas. Mucha gente no quiere verse envuelta en un litigio judicial y si se le ofrece una alternativa conveniente la acepta. La misión del defensor del lector es proponer un remedio rápido u ofrecer una disculpa, y que en cualquiera de los casos esa respuesta sea difundida públicamente.

¿Encontró errores en su propia columna?

Probablemente se produzcan unos 20 por año, pero son un número pequeño en comparación con las 1.600 o 1.700 correcciones que publicamos.

Gringos, come here


Anna Karin, de Suecia


José María Plaza, de España

Son turistas independientes, cuentapropistas del viaje. Vienen a la ciudad para hospedarse en alojamientos juveniles, visitar unos pocos barrios y transitar la noche. Crónica de una tarde en un hostel porteño.

Ai dont spic espanish”, contesta en un inglés vikingo el viajero que desayuna con fruición en el comedor de una casa reciclada de San Telmo. Desde un sillón, dos israelíes calzadas con unas ojotas incomprensibles en este otoño porteño, se ríen de la precaria pronunciación del nórdico mientras cargan sus mochilas de mano para afrontar un largo día en la ciudad.

Los destinos son los previsibles: Recoleta, algo de Boedo, Caminito, Palermo y para terminar una vuelta por el microcentro, a la hora en que los oficinistas ya se cuelgan de los diferentes transportes públicos para volver a sus casas, dejando libres las veredas para las manadas de turistas que intentan entender por qué Buenos Aires es América Latina.

Según datos oficiales la industria del turismo creció el 11,7 por ciento en 2005, por encima del promedio de la economía, y generó ingresos de divisas para el país de 3.000 millones de dólares. Además, ese año registró por primera vez en décadas una mayor cantidad de ingresos que de egresos de turistas.

José María Plaza no es un mochilero habitual. Tiene 41 años, vive en Madrid y escribe cuentos para niños y adolescentes, y otros con temas ya más dirigidos al público adulto: “las rupturas en las parejas, las carreras con más futuro, las lesbianas. Yo llevo un mes aquí -amplía este ex periodista- y al principio descubrí espacios y gente, pero ya al final lo que no he hallado no tengo interés en encontrarlo. Sólo conozco tres barrios: Palermo, San Telmo y el Abasto. Prefiero patear sitios y hacerlos míos, no estar todo el tiempo en un lugar ajeno. De hecho, no he ido a ningún museo ni voy a ir. Mi gran descubrimiento en esta ciudad fue la librería El Ateneo, en Santa Fe y Callao, es la más bella del mundo. He viajado mucho y en Tokyo hay una muy grande, pero jamás como esta” .

“El turista no típico, el de los hostels, cuando hace un paréntesis en su vida, cuando viaja, saca lo mejor de sí. Aquí es muy común que te hagas amigos rápido, que entables una relación en unas pocas horas. Lo bueno es que luego tienes amigos en todo el planeta, y el mundo es el escenario para volver a encontrarse”, se esperanza José María, ávido de no interrumpir el furioso torrente de palabras que por segundo salen de su boca.

Estos jóvenes de entre 20 y 40 y pico, poseedores del verde metal, son cuentapropistas de los viajes. No les gustan los grandes hoteles y eligen a los hostels para pasar no más de 5 días en Buenos Aires y luego viajar a Iguazú o a la Patagonia. La mayoría es europea y el resto de Estados Unidos, Australia e Israel, entre otros.

El turismo ya es una política de Estado, una industria donde no hay barreras arancelarias ni cuota Hilton. Hoy la cantidad de hostels habilitados se triplicó con respecto a la cantidad registrada en 2002, y una noche en cualquiera de ellos vale un promedio de 24 pesos. En 2004 se registraron casi 68 mil ingresos en los hostels de asociaciones como International Youth Hostel, Hostels Americas y Hostelling International.

“Hay hostels más adecuados que otros. Lo ideal es que sean agradables, espaciosos y que no tengan televisión, porque eso mata cualquier comunicación, rompe la rutina de conocerse constantemente. En Ostinatto, en San Telmo, hay una mesa enorme donde la gente se sienta a comer o leer, una mesa con energía. Yo no soy un turista típico, y creo que la mayor parte de quienes vienen a estos lugares no lo son”, resume José María, antes de que pasen dos chicas menudas en dirección a la calle. “Chau, hasta luego, te queda muy bien el pelo largo”, le grita a una de ellas, notablemente recién duchada.

Hostelling International nació de la idea un maestro de escuela de Alemania en 1908, quien preocupado por la salud de los alumnos de un pueblo minero planificó una serie de viajes a escuelas que quedaban vacías durante los fines de semanas. Fueron tan populares las travesías que en 1909 se creo el primer hostel permanente del mundo, un castillo que aun funciona como tal. Durante la década del 20 el movimiento se expandió a toda Europa y en los 50 se extendió al resto del mundo. En la actualidad ofrece casi 4.200 hostels en 80 países con una filosofía destinada a la juventud, al entendimiento entre culturas y a la conservación del medio ambiente.

Anna Karin se despertó hace una hora, a las 2 de la tarde. Ayer se acostó a las 3 de la mañana, lo más temprano desde que está en Buenos Aires. Tiene 25 años y se ríe de casi todo. Ella baila árabe y trabaja en Suecia, su país natal, en un centro antroposófico, con niños con algún tipo de retraso madurativo. “Cuando viajo, trato de estar en algunos lugares el mayor tiempo posible porque creo que no puedes conocer todo en pocos días. Tomo lo que me gusta de cada lugar”, se introduce esta blonda de un metro 80 de altura en un hostel situado en Thames y Paraguay.

Anna no tiene problemas en revelar el carácter festivo de su visita a esta tierra: “No fui mucho a San Telmo, pero las pocas veces que caminé por esas calles algo me pasó (I`ve got the feeling, traducido literalmente como “sentí el lugar”). Es que vivo un poco de noche y no tengo tanto tiempo para ver lo que quiero. Anoche tuve una experiencia terrible en la discoteca América, con su loco y oscuro túnel. Tuve mucha suerte, pero estuve unos segundos atrapada entre 4 hombres que no me dejaban salir y me tocaban. Yo sabía que eso era así y no me podía quejar mucho. Entonces llamé a mis amigos y me sacaron tirando de un brazo mientras los toquetones me sostenían el otro”.

Ya pasó la mitad de su viaje, que comenzó el 20 de febrero en Brasil. Más adelante irá a Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. “Me gusta Buenos Aires, hay mucha gente amigable. Desde el momento en que llegué supe que era fácil entrar en clima, tener una vida con gente alrededor, algo que nunca sucede en Suecia de una manera tan relajada. No hablas con todo el mundo, no eres tan abierto allá”, reclama, sin dejar de sonreírle al cronista.

Después de la charla irá al hospital a hacerse ver su espalda, que le duele desde que chocó con una bicicleta mountain bike en Río de Janeiro. “No ves mis ojos, mirá -reclama atención hacia sus pupilas-, tuve una mala noche y no dormí mucho. En realidad me quedo en hostels porque no puedo pagar un hotel. Si tuviera ese dinero quizás elegiría un hotel algunas noches, cuando llegás muy cansada. Tené en cuenta que duermo en el mismo cuarto con 5 hombres -confiesa entre risas- y no es fácil esquivarlos a todos”.


Gasalla, por los derechos


Nueva publicación

  • Famosos solidarios
    Con la participación desinteresada de Antonio Gasalla, Mariana Arias, Ronnie Arias, Antonio Birabent, Antonio Carrizo y Julieta Díaz, la Defensoría del Pueblo elaboró dos spots para TV destinado a divulgar algunos de los derechos y garantías que les asisten a los habitantes de la ciudad de Buenos Aires. Los cortos ya se están emitiendo sin costo alguno para la institución por Canal 9 y Ciudad Abierta, y también serán difundidos por la proveedora y distribuidora de medios Claxson, a través de sus señales de televisión por cable Much Music, Space, I-Sat, Retro, Infinito.

  • Micros bajo control
    Alicia Pierini solicitó al Jefe de Gobierno porteño que reglamente de manera urgente la ley que regula el transporte escolar en la ciudad. En su resolución, la Defensora del Pueblo advirtió sobre el riesgo que representa para la seguridad y la integridad física de los niños y adolescentes que concurren a escuelas y colonias la falta de control sobre los micros que utilizan para trasladarse diariamente.

  • Código de Edificación
    El portal de garantías de la Defensoría del Pueblo Ciudad y Derechos acaba de publicar una versión actualizada a diciembre de 2005 del Código de la Edificación de la Ciudad de Buenos Aires. Esta compilación reúne las ordenanzas relativas a la construcción, alteración, demolición, remoción e inspección de edificios, estructuras e instalaciones mecánicas, eléctricas, electromecánicas, térmicas, de inflamables y sanitarias, además de aquellas vinculadas al mantenimiento e inspección de predios, estructuras y establecimientos.

  • Reconocimiento periodístico
    La Asociación de Periodistas Legislativos de la República Argentina (APLA) otorgó a la doctora Alicia Pierini un reconocimiento especial por considerarla una de las personalidades destacadas en la promoción de los derechos humanos, la tolerancia, la integración y la lucha contra la discriminación. El acto se realizó el pasado 21 de marzo en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación.

  • Tránsito accidentado
    De acuerdo a un informe de la Defensoría del Pueblo elaborado sobre la base de datos de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal, durante 2005 hubo un aumento de más del 28 por ciento en la cantidad de heridos en accidentes de tránsito con respecto a los registrados el año anterior: 10.431 contra 7.487. Ver informe completo

  • Usuarios con emblema
    La Defensoría del Pueblo recomendó al Director General de Administración de Infracciones que imparta las instrucciones necesarias para que no se confeccionen actas de infracción a los usuarios de vehículos identificados con el emblema internacional de la discapacidad en oportunidad de trasladar a personas con movilidad reducida, en ejercicio de su derecho al libre estacionamiento. Ver resolución

  • Colegio en riesgo
    A raíz del incendio ocurrido en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini en octubre de 2005, la Defensoría del Pueblo verificó la existencia de un grave déficit edilicio y en los sistemas de seguridad, por lo que solicitó al Rector de la Universidad de Buenos Aires que verifique mediante su Dirección General de Obras y Mantenimiento, el estado de la infraestructura, la seguridad, las prevenciones contra incendios y la habitabilidad de cada uno de los edificios bajo su dependencia y presente ante la Superintendencia Federal de Bomberos -dependiente de la Policía Federal Argentina- copia de los Planos Conforme a Obra de Incendio, con demarcación de la instalación existente. Ver resolución

  • Multas actualizadas
    Basándose en la denuncia de varios vecinos que fueron intimados al pago de multas por infracciones de tránsito cometidas con automotores de los cuales ya no eran titulares o cuya venta ya había sido denunciada ante el respectivo Registro Nacional de la Propiedad Automotor y Créditos Prendarios, la Defensoría del Pueblo recomendó al Director General de Administración de Infracciones del Gobierno porteño que implemente en forma urgente el sistema automático de actualización de datos para registrar las faltas posteriores a las transferencia o avisos de cesión de los rodados.

  • El folclore es cultura
    La Defensora del Pueblo requirió a las autoridades del Gobierno porteño que consideren a las peñas folclóricas como clubes de cultura al igual que las milongas y otros espectáculos de música y danza. Ver resolución

Pescadores de ideas

Allí donde hace 71 años lucía imponente el antiguo Mercado del Pescado, en el barrio de Barracas, hoy emerge el Centro Metropolitano de Diseño, una usina creativa pensada para incentivar el desarrollo estético de la producción de bienes de consumo. De aquél enorme complejo con aroma marino creado en 1934 sólo queda la puerta y alguna máquina en desuso pero también mucha historia y, sobre todo, un desafío hacia el futuro.

La antigua arquitectura metálica ubicada en Villarino al 2500, donde se concentraba la comercialización de todo el pescado de la zona, poseía hasta una máquina elaboradora de hielo en escamas, única en América del sur y era parte esencial de una fisonomía urbana que en esa zona compartían los puentes ferroviarios de Bell Chambers y Newbery Thomas con muchas fábricas y talleres de los que ya no quedan mayores rastros. El 28 de febrero de 1983 abrió sus puertas por última vez, y posteriormente sus funciones pasaron a manos del Mercado Central. Actualmente, diversas empresas comenzaron a instalarse en el área, y entre ellas varias en este predio que ocupa casi 15 mil metros cuadrados.

El Centro Metropolitano de Diseño (CMD) ocupa el solar y el edificio del antiguo Mercado, y fue inaugurado en 2001 por la Secretaría de Cultura del Gobierno porteño con la intención de fomentar el diseño en todas sus versiones y asistir a empresas y emprendedores de Buenos Aires para que innoven en los productos que se comercializan en plaza. Algo así como un polo de nuevas ideas emplazado en el sur de la ciudad, enfocado en buena parte al desarrollo de contenidos digitales con una estética innovadora.

Dentro del predio se respira un aire posmoderno, donde cada objeto tiene un color diferente y forma parte en conjunto de una versión reducida y sudamericana del Centre Pompidou, ese gigante parisino del diseño. Por fuera todavía se puede ver la puerta original del Mercado, con su cartel ya deteriorado por el paso del tiempo, sobre el cual se alza una estructura de metal como una enorme telaraña en el techo.

En los pasillos funciona una exposición con algunos de los productos que allí se elaboran: un changuito de supermercado con tapa y un banco de plaza anatómico, entre otros. Algunas creaciones se exhiben en El Dorrego, Ferias de Diseño, en Colegiales, un espacio donde los expositores presentan sus proyectos transformados en realidad.

EQUIPO DE TRABAJO:

Dirección General Dra. Alicia Pierini
Dirección Periodística Dr. Oscar R. González
Coordinación Periodística Lic. Pablo G. Fernández | Redacción Lic. Francisco Capurro Robles y Jorge Rodríguez Correa Diseño Ronald Smirnoff | Fotografía Valeria Niccolini y Julieta Panebianco
Propietario Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires

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