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Se trata de una experiencia piloto en
la ciudad de La Plata que podría extenderse a toda la Provincia.
Ya sea porque hay más casos pero
también porque se los denuncia más, el volumen de causas judiciales
por violencia doméstica ha aumentado tanto durante los últimos años
que ha puesto al borde del colapso al fuero familiar. De ahí que en
un momento en que sólo esta problemática llega a representar más
de la mitad del trabajo en algunos tribunales, la Suprema Corte de
Justicia resolvió crear juzgados específicos para que se ocupen de
ella.
Como parte de una experiencia piloto
que apunta a extenderse a toda la Provincia, los dos tribunales de
Familia que funcionan en La Plata desde hace quince años se
convertirán en seis juzgados unipersonales, dos de ellos específicos
para causas de violencia familiar. De esta forma la Suprema Corte
espera poder atender la problemática de una forma no sólo más ágil
sino también más efectiva.
Aunque específicos, esos dos nuevos
juzgados -el Nº4 y el Nº5 del Fuero de Familia- no se dedicarán
sin embargo en forma exclusiva a la problemática de la violencia
doméstica. También atenderán otros dos tipos de causas afines a
ella por la dinámica de trabajo que exigen: las de salud mental
(peticiones de internaciones, inhabilitaciones, curatelas e insanias)
y las de control de medidas de abrigo de niños/as en situaciones de
abandono.
Si bien tanto los jueces a cargo de los
nuevos juzgados -la doctora Silvia Mendilaharzo y el doctor Hugo
Rondina- como el resto de su personal poseen experiencia en las
materias a las que ahora deberán abocarse en forma específica,
todos ellos debieron atravesar una capacitación para ofrecer mejor
respuesta. Con ese mismo objetivo, la Corte dispuso además
fortalecer sus cuerpos técnicos de manera tal que cada órgano
contará con tres psiquiatras, tres psicólogos, tres trabajadores
sociales y un pediatra a disposición.
"Es indudable que el fenómeno de
la violencia familiar ha venido creciendo muchísimo en los últimos
años, pero también es cierto que aumentó la conciencia social
sobre su problemática y el acceso de las víctimas a la Justicia. Si
a eso se le suma el hecho de que la estructura del fuero de Familia
seguía siendo la misma de hace quince años, el resultado es que
estábamos al borde del colapso", explica el doctor Hugo
Rondina, titular del nuevo juzgado Nº5.
Pero lo cierto es que en el fuero de
Familia no sólo aumentaron las causas por violencia doméstica. De
la mano de la Ley de Salud Mental también lo hicieron las
actuaciones originadas por pedidos de internaciones,
inhabilitaciones, curatelas e insanias; así como también, debido al
cierre de los juzgados de menores, la tarea de control sobre medidas
de abrigo dispuestas por los servicios zonales para niños/niñas en
situación de vulneración de derechos.
En suma, "sólo esas tres materias
llegaron a representar en abril último el 43% del trabajo de nuestro
tribunal de Familia", señala Rondina al explicar las razones de
la nueva organización que pondrá a prueba la Suprema Corte en La
Plata.
Pero la idea de agrupar violencia
familiar, niñez y salud mental no se debió únicamente al hecho de
que implican en general la mitad del trabajo del fuero de Familia.
"Se trata además de materias que requieren un abordaje distinto
a todas las demás. Como implican situaciones de riesgo, uno debe
ofrecer rápidamente protección más allá de los formalismos,
impulsar medidas aunque nadie las pida y si no hay pruebas, ocuparse
de reunirlas. Eso es precisamente lo que se busca con este cambio:
estar más cerca de los problemas y resolverlos más rápido",
resume el juez.
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